En la segunda parte de esta guía sobre GTD hablamos de la pieza que mantiene vivo cualquier sistema: revisar. Explico la diferencia entre una revisión diaria y semanal, cómo elegir la siguiente acción según contexto, tiempo, energía y prioridad, y por qué organizarse puede convertirse en otra forma de no hacer.
Ideas destacadas
- Una revisión semanal sirve para volver a confiar en el sistema, no para admirar listas.
- Cinco minutos sostenibles pueden ser más útiles que una revisión perfecta que siempre se aplaza.
- Ejecutar es el objetivo: una lista organizada no produce resultados por sí sola.
- El contexto puede ser una persona, un lugar, una herramienta o una aplicación.
- El tiempo disponible, la energía y la prioridad ayudan a reducir las acciones posibles.
- Solo las tareas con una fecha real deben ocupar el calendario.
- GTD puede adoptarse por módulos y adaptarse a un sistema personal.
- La herramienta debe seguir al método de trabajo, no dictarlo.
Para empezar
Prueba una versión mínima: una bandeja de entrada, calendario, próximas acciones, en espera, algún día/quizá, referencia y una revisión semanal corta. Puede vivir en papel, Excel, Google Sheets, Microsoft To Do, Trello o cualquier aplicación sencilla que realmente revises.
Pregunta de esta semana
¿Ya conocías GTD? ¿Qué parte te sirve y qué parte no te funciona?
Links mencionados
- David Allen, Getting Things Done (Organízate con eficacia).
- James Clear, Hábitos atómicos.
- Stephen Covey, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.
- Asana, Monday, Microsoft To Do, Trello y Google Tasks.
- JuanSGuzman.com.