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La tarea es la unidad minima de la productividad personal, pero casi nunca la escribimos bien: confundimos “podcast” o “impuestos” (ideas, areas, proyectos) con tareas reales. Hablo de como escribir tareas que empiecen por verbo, tengan entregable, tiempo y responsable, y de cuando una tarea en realidad es un proyecto disfrazado.
Ideas destacadas
- David Allen (GTD): “nuestra cabeza no es un cuaderno” – el cerebro sirve para pensar, no para almacenar; de ahi la idea del “segundo cerebro” para guardar todo lo que no es tarea (tema para otro episodio).
- Una tarea = verbo + entregable + (idealmente) tiempo estimado. “Revisar facturas de julio” en vez de “facturas”; “grabar el episodio” en vez de “podcast”.
- Si algo no cabe en una sola sentada (15-90 min), no es una tarea: es un proyecto disfrazado y hay que partirlo en tareas reales.
- Metodologia SMART aplicada a tareas (via Charles Duhigg, autor de “El poder del habito”), usada de forma simple, no como formulario.
- El efecto banner: ponerle fecha a absolutamente todo hace que las fechas dejen de importar y se empiecen a ignorar.
- Cierre puente hacia el proximo episodio: que hacer con una tarea — hacer, delegar, automatizar, aplazar o eliminar.
Reto de esta semana
Revisa 5 pendientes y reescríbelos con verbo, resultado, horizonte, tiempo estimado, responsable y bloqueo. Si alguno no cabe en una sola tanda, conviértelo en proyecto y escribe la primera tarea real dentro de él.
Links mencionados
- Libro: “Getting Things Done” (GTD) – David Allen
- Libro: “El poder del habito” – Charles Duhigg
- Libro: “To-Do List Formula”
